“Es una profesión que sigue creciendo y la gente sigue acudiendo a ella porque recibe resultados muy buenos.”

Howard Levine es canadiense, vive en Cusco hace once años y se desempeña como quiropráctico- energético, un término que probablemente esté leyendo por primera vez y que quizá hará que levante su ceja preguntándose, ¿quiro qué?

La quiropráctica, como la conocemos, es una profesión que se ocupa de mantener nuestra columna vertebral en buenas condiciones. Recordemos que de nuestro sistema nervioso depende el buen funcionamiento de todos nuestros órganos y tejidos. Cuando sentimos dolor en las vértebras acudimos a un quiropráctico o buscamos ayuda de un fisioterapeuta para que nos ayude a deshacernos de él. Éste es el primer nivel, la liberación del dolor físico. El nivel que Howard denomina como “visible”. Para resolver estos problemas físicos, se emplean los ajustes estructurales que se ejercen en nuestro cuerpo por medio de movimientos con las manos sobre nuestra columna.

Hay muchas personas que no confían en los quiroprácticos por diversas razones. Howard defiende a la quiropráctica como la profesión natural más grande del mundo porque se trabaja sin medicinas, sin drogas, y sin pastillas, sólo se utilizan las manos y algunas máquinas para mejorar nuestras capacidades de autosanación. “Es una profesión que sigue creciendo y la gente sigue acudiendo a ella porque recibe resultados muy buenos.”
Howard comenta que después de trabajar como quiropráctico por 12 años en su oficina en Canadá, estuvo buscando otras alternativas para trabajar a un nivel más profundo. Asistió a talleres Reiki, Chiropractical Network y otros cursos de respiración y descubrió que podemos ir más lejos en nuestro camino de sanación y tener resultados más trascendentes.

A un nivel más profundo está la energía, que no vemos y no necesariamente sabemos cómo funciona. Éste es el nivel “invisible” y se relaciona con los bloqueos que se generan en nuestro cuerpo por el estrés mental, emocional, o los traumas que hemos tenido lo largo de nuestra vida. Para ayudarnos a liberar estos bloqueos, Howard aplica el networking, una técnica que emplea ligeros contactos en puntos específicos de nuestra columna.

Así, se libera la tensión o la interferencia en nuestra espina dorsal permitiéndonos un alivio al estrés y otros síntomas.

De todas maneras, explicar la energía y cómo se trabaja a este nivel no es cosa fácil. Los pacientes de Howard son generalmente personas del extranjero que buscan trabajar con la parte emocional y energética y muchas otras de Cusco que piden sobretodo ajustes estructurales para eliminar el dolor de cabeza, lumbar y dorsal. Todos son bienvenidos y reciben la información que necesitan de una forma mucho más didáctica.

Si usted sólo necesita aliviar el dolor físico o si desea ir más allá y trabajar a nivel emocional puede consultar con Howard Levine escribiendo a heartnectarperu@hotmail. com o llamando al 984-791-288.

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